jueves, 25 de febrero de 2010

No escribo en margenes :/

Fue abrir un libro, sabia de que trataba, conocía la portada y tenía algo de idea sobre la trama.

Inquieta como siempre tome de él, abrí el libro, fui entrando en la lectura y luego me percate que me encontraba en la historia, era parte de ella. No sólo por leerla sino por ser un personaje de dicho libro, me asuste pero sin importarme de que hablara la siguiente página continué mi lectura.

Muchas cosas me sorprendieron, algunas nunca vividas, otras vividas pero no de forma constante. Me fui a moldeando a la historia pero luego desperté y me asuste, cerré el libro y pensé de forma fría, y sin darme cuenta el personaje protagónico se encontraba conmigo diciéndome que quería dejar de vivir lo que la historia del libro le preparaba en las siguientes paginas o de alguna manera el quería sólo estar conmigo.

Me sentía importante pues él a mi lado quería estar y yo lo veía como un simple personaje lleno de historia que no quería conocer, y bruscamente la conocí, no me negué, simplemente miedo sentí y me abrume en el llanto, me aleje, vi nubes negras en el sol que él sentía, las nueves oscuras nos cubrieron y nos separamos, el volvió a su libro y yo trate de leer uno nuevo.

Entre búsqueda de una nueva historia que leer caí en aquella que me hizo llorar, volví y me tope de nuevo con él, de igual forma su historia había cambiado como la mía en serenidad paso a alegrías y llantos, a un amor sin saber cuándo inicio. El quería cambiar y sin rumbo en su habitación se encerró, actuaba por actuar, sentía por sentir y de inseguridad se lleno mientras en mi creció más y más la seguridad de leer hasta el final ese libro y hasta de escribir en los márgenes, agregarle risas a el protagonista y divertirme con él.

Tal joven evitaba dejarme plagiar risas en él, su temor no lo dejaba centrarse y decidió separarse por completo de mí, cayó de nuevo en ese mundo lleno de caminos sin metas, sin un lugar al que sueña llegar, al camino donde el día a día decide la noche y la noche el despertar sin un plan y objetivo. Creí que podría ser igual que él, creí que me haría bien dejarme llevar sin importar un futuro o meta, simplemente no pude, soy mujer de trazar objetivos, plantearse metas y sueños que cumplir, sí, también me dejo llevar por el sentimiento pero caía en un libro que no me indicaba percatarme de mi razón.

El libro está allí, lo sigo leyendo, sé que me encuentro en él pero ahora evito crear sonrisas en el protagonista, solo decidí leer hasta si es de él, querer darme señales para crear sonrisas.

martes, 23 de febrero de 2010

Ambos me habla... prefiero no pensar y sentir.

Se entremesee en mi, llega sin pedir permiso, se instala y se niega en ir mientras él se apodera y quiere liderar, quiere ser superior y pisotear a aquel que me absorbe al caminar.

Como un gran jefe quiere mandar, manejarme, decidir sin preguntarse que siento pues tiene miedo a saber mis respuestas y aun así yo en un desnivel me encuentro ya que se siente de un lado, y se llora tal cual como las sonrisas abunda; el aun así insiste e insiste en negarlas, en ser lineal y no perder su objetivo sin pensar cuál es mi objetivo en realidad, cree que todo es facial, que son sólo pinturas, marcas que colorear y sin escoger el mejor color selecciona los más fríos y opacos creando en mi un mural de frialdad total donde me paralizo y le pregunto qué quiere hacer conmigo si no me ha dejado hablar.

Me enfrento a él con mucho temor, alzo mi voz y lagrimas caen, salen a flote sus contrincantes y expresan el querer sin argumentar ni razonar, pasean por el parque gritando de felicidad ya después de haberse hablado lo callado y solo sonrisa se escuchan tras un largo llanto.
En stop me encuentro, él me intima con sus palabras, sus argumentos son mayores a las sonrisas, el tiene razones para inclinarme hacia su filosofía pero aun así dentro de mí se encuentra la duda y un alma libre queriendo ser feliz.

Me trato de olvidar de ambos aunque uno solo me dice déjate llevar y has las cosas según sientas y creas mejor, deja que él te este cuestionando constantemente situaciones y razonándote tus palabras y acciones, colócalo fuera de ti, siéntate, relájate y olvídalo, sólo te pido que no pienses y cree en mi, en tus sentimientos que estás acta para saber actuar con precaución e inteligencia.